Las fallas de comunicación del sí

Quisiera compartir algunas ideas sobre lo que considero fallas en materia de comunicación que llevaron a la derrota del sí.

La idea más sencilla y clara era la del No. Así lo pude concluir luego de escuchar una crónica hecha por RCN Radio en la cual se le preguntaba a gente de la calle sobre su posición como votante.
En la crónica la respuesta de las personas por el NO eran la mismas: Impunidad. “No me parece justo”, decían.

El mensaje enviado desde los defensores del NO era sencillo de digerir para la mayoría de personas. Era digerible. Práctico. Quizás no fue pensado estratégicamente, pero en si mismo llevaba simplicidad. Motivaba una acción concreta sostenida en una idea solida y con un alto grado de emotividad.

Por su parte, cuando a los defensores del sí se les preguntaba por sus razones se enredaban y daban un sinnúmero de razones. Se notaba confusos, con respuestas lentas, vagas y múltiples. Algo que para un resultado concreto como una votación podría ser contraproducente.

No cabe la menor duda que el articulado es complejo. Incluso gente que estudia el tema ha comentado sobre la dificultad de su  lectura. A pesar de que se hicieron esfuerzos para tratar de traducir la idea, era tan compleja, que nadie entendía bien.  Al final todo el concepto era poco práctico. Se enviaron una cantidad de mensajes de todo tipo que terminaron por hacer un “sancocho” de ideas que movilizaron a una cantidad no suficiente de votantes.

En segunda medida la apuesta por Internet falló. La historia de Colombia ha demostrado que apostar por una estrategia de comunicación digital puede ser una ruleta rusa. En algunos casos puede traer muchos beneficios, como en el caso de la señora Mechas, pero en otros puede ser un total fracaso, tal y como sucedió con la Ola Verde.

Todos fuimos testigos de la gran cantidad de contenido digital que se creó para la campaña del sí.

Memes, videos cortos y largos, quizz, bellas imágenes con palomas de todo tipo, textos al estilo millenial, publirreportajes de todo tipo en publicaciones que se crearon exclusivamente para esto. Todo esto falló. Yo también lloré con el video de los abrazos, cuyo creador debe estar orgulloso por el número de reproducciones que tuvo, pero no sirvió para nada. Lloré para nada 🙁

De acá se puede inferir que la audiencia de este público, lo que ahora llaman los Millenials, no fue suficiente.  La idea digital no fue capaz de seducir a ese 62 % de personas a las que no les interesa absolutamente nada de política, paz,  guerrilla y políticos. Que en realidad son la mayoría. Todo un misterio saber cómo llegar a ellos.

Evidente que la comunicación no debió hacerse con tanto énfasis en Internet. Los resultados muestran claramente que los votos, al menos del NO, estaban en otro lado y la comunicación  debió ser dirigida, probablemente, a personas que poco usan lo digital y más bien son de la era analógica.

Ganó la mentira y el miedo.  Las estrategia fue incapaz de contrarrestar las evidentes mentiras del No. En el caso de la ideología de género, por ejemplo. Error absolutamente fatal fue la unión de los dos temas: Derechos LGBTI y Proceso de Paz.  Los estrategas fueron incapaces de leer la Colombia de nuestros días, donde las audiencias son múltiples, de nichos con características muy propias, desconocidos, difíciles porque tienen su propio lenguaje y sistema de valores.

Finalmente me parece evidente que muchas de las personas que estaban detrás de las estrategias de comunicación no lo hicieron por convicción por calificación o virtud. Simplemente lograron un contrato más de los muchos que muerden del presupuesto nacional con la cantidad de humo que se vende alrededor de la comunicación.

 

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